Gastos del hogar y créditos rápidos

Es más frecuente de lo que pensamos que aparezcan gastos del hogar imprevistos a los que no siempre es fácil hacerles frente. Precisamente, para satisfacer las necesidades de liquidez, una buena opción puede ser optar por un crédito rápido.Cómo obtener la mejor financiación para los gastos del hogar. A continuación te contamos algunos consejos para buscar los mejores créditos rápidos.

Empresas de créditos rápidos

Debido a que el importe de estos préstamos no suele ser muy elevado, ciertas entidades no bancarias han incursionado en el mercado crediticio, cambiando de manera drástica s dinámica. Estas empresas te permiten obtener cantidades pequeñas, de manera rápida y sin necesidades de papeleos innecesarios.

En la actualidad, existen numerosas empresas de créditos rápidos. Por lo que, antes de solicitar un producto de financiación de este tipo, lo más correcto es informarse al respecto y ver cuál es la entidad que ofrece unas condiciones más favorables.
Obtener un crédito sin comisiones es posible

Existen entidades crediticias que conceden pequeños créditos sin comisiones asociadas, siempre y cuando devuelvas el dinero en el plazo establecido, que suele ser 30 día. Sin embargo, están sujetos a una serie parámetros de control.

Generalmente, los créditos que se emiten en estas condiciones se otorgan una vez, con el objetivo de que el cliente conozca esta forma de financiación. Algunas entidades desean fidelizar a los clientes y ofrecen este tipo de mini préstamos de forma continuada.

Usa comparadores para detectar la mejor alternativa

Se pueden utilizar diferentes comparadores y decantarse por aquellas entidades o empresas de préstamos rápidos que tiene un TAE más bajo. Dada la gran competencia que rige este sector de crédito alternativo, son cada vez más las iniciativas que están igualando, en cierta medida, las condiciones ofrecidas por la banca tradicional.

Tramitalo desde casa

Solicitar créditos de pequeña cuantía se puede hacer desde casa. Además, una de sus ventajas es la velocidad de respuesta, que en la mayoría de los casos es inmediata y a partir de unos requisitos básicos.

Y es que puedes tramitar tu solicitud de forma totalmente online. Eso sí, no debes olvidar que esos fondos se deben devolver en un plazo breve que, generalmente, no superan los 30 días, aunque todo dependerá de las condiciones de la entidad en cuestión.
¿Qué debes considerar antes de solicitar un crédito rápido?

En estos casos, y ante la necesidad de liquidez inmediata, es conveniente analizar ciertos factores que pueden resultar comprometedores.

Sin duda alguna, el primero de ellos a tener en cuenta es el motivo que nos empuja a solicitar financiación. Es posible que encuentres entidades que te ofrezcan el primer minicrédito libre de interés; sin embargo, en una futura solicitud sí que deberás abonar un porcentaje sobre el capital solicitado.

Cumplir con los plazos y cantidades establecidas

Una vez solicites un microcrédito tendrás que abonar la cuantía establecida en el periodo indicado. Por lo que debes ser muy consciente de los posibles costes asociados a una cancelación fuera de plazo. Por ello, es importante estudiar con detenimiento las condiciones de dicho préstamo, sobre todo la documentación referida a los intereses de demora.

Por último, la obtención de un crédito, y su pago dentro de plazo, generan una relación de confianza entre el consumidor y la entidad acreedora. Algo que se convierte en una razón de peso para cumplir debidamente con el compromiso de realizar los pagos puntualmente. Así, si en un futuro necesitas un nuevo crédito, tendrás más probabilidades de conseguirlo.

Créditos con destinos específicos

Estos productos financieros también se conocen como “créditos al consumo” para la adquisición de bienes y servicios. Generalmente, son facilitados por las entidades bancarias tradicionales, y las solicitudes de los mismos son sometidas a un proceso de evaluación regular, mientras que los créditos rápidos son efectuados por entidades financieras no bancarias, cuyos términos y condiciones son impuestos por ellas mismas.

Pues bien, los créditos no bancarios, ofrecen más ventajas al cliente, ya que no se debe justificar el destino del dinero. Son sumamente accesibles, no requieren papeleo complejo y la única condición impuesta es que es que se cumplan los plazos de devolución previamente estipulados en el acuerdo de crédito, y que siguen un baremo establecido por la propia empresa.

Para acceder a ellos, solo necesitas tener acceso a Internet, realizar el registro correspondiente, plantear la solicitud y dejar que la compañía se ocupe de gestionar el resto de pasos necesarios para la obtención de liquidez.

No obstante, hay que tener en cuenta que cuanto más elevada es la cantidad a percibir, más exigentes son estas entidades, digamos alternativas, en lo referido a la finalidad del crédito a conceder. Por ello solicitan al prestatario documentación legal que avale la información dada. Esto también ocurre con cualquier otro soporte financiero que aclare cualquier duda, permitiendo así la confirmación de la solicitud.